Retiro y separación
En la infatigable marcha de la vida moderna, en medio de trabajos y actividades interminables, es posible que irrumpa desde el interior del ser humano un llamado al «retiro».

La corriente de la vida de la época actual está marcada por el estrés, la ansiedad, la depresión y, por cierto, el desencanto y la falta de sentido. Y aunque la mayoría se resigne o busque adaptarse, existen casos destacados en los cuales se gesta un gran rechazo a la forma de vida llevada y una salida radical de la corriente del mundo. Esta separación es lo que Peter Sloterdijk llama el «espíritu de secesión»:
“… la retirada del individuo de la forma de ser que está sumergida en la corriente de los asuntos del mundo, (…) la salida del río de la vida, a fin de encontrar un sitio en la orilla.” (Has de cambiar tu vida, 291)
Este es el «sujeto recesivo», el que retrocede frente a la marcha de la vida normal, y toma la decisión improbable, excéntrica y extraordinaria de separarse de las reglas que subyacen a la vida humana dominante. En vez de dejarse arrastrar por el río, opta por retirarse a la orilla en búsqueda de otras posibilidades.
